Gracias a la tecnología de los filtros polarizados, podemos «reconducir» la luz, dejándola pasar o no. Utilizando esto, hacemos lo siguiente: con un proyector, proyectaremos la imagen de la derecha, y con otro proyector la de la izquierda, en ambos proyectores pondremos un filtro polarizado en la óptica, y utilizaremos unas gafas polarizadas en las que un cristal está polarizado para que la luz pueda pasar en una dirección, y el otro cristal en la dirección opuesta. Rotaremos los filtros de los proyectores de manera que consigamos ver con el ojo izquierdo la imagen izquierda pero no la derecha, y al contrario para el otro ojo y proyector. De esa manera conseguiremos ver la imagen de forma estereoscópica (en 3D).
En base a esta técnica, en su día, se fabricaron las televisión 3D de gafas polarizadas, las llamadas «pasivas». Estas televisiones (de las que aún podemos encontrar alguna de segunda mano y que en china se siguen vendiendo) tienen polarizas una línea horizontal de leds para la izquierda y la línea de debajo para la derecha, la siguiente para la izquierda, y la que le seguía para la derecha, y así toda la pantalla, de manera que con el ojo izquierdo vemos la mitad intercalada de las líneas de leds que emiten la imagen del ojo izquierdo, y con el ojo derecho la otra mitad, y así nuestro cerebro interpreta la imagen estereoscópica (imagen 3D) completa.
