Tal y como hemos hablado en el punto “Definición y funcionamiento básico”, la estereoscopía imita la visión binocular humana, de manera que debemos obtener una imágen para el ojo izquierdo y otra para el ojo derecho, ya sea mediante un dibujo, una fotografía o un vídeo. Esas dos imágenes nos dan un ángulo diferente de los que estamos viendo y de esa manera podremos percibir la profundidad en la imágen. Esos dos puntos de vista que queremos obtener, deberán estar más separados cuando más lejos esté nuestro objeto principal, y al contrario cuando este esté más cerca. Así como también deberemos seguir unas normas de alineación, sincronización y paralelaje.
Una vez tengamos esas dos imágenes, hay muchas y muy diversas formas de visionarlas para que nuestro cerebro las interprete como una única imágen tridimensional, como hemos hablado en el punto “Técnicas de visualización”. Hoy en día nos ayudaremos de photoshop u otro programa de edición de fotografía para las imágenes, y su utilización vendrá superditada al tipo de técnica de visionado que queramos realizar, y de Premiere u otro programa de edición de video para este segundo. También podemos utilizar programas de renderización 3D para ver imágenes tridimensionales creadas en el ordenador, en pantallas 3D o visores de realidad virtual.
Este punto podría ser tan extenso que requiere de un curso: puedes apuntarte a algunos de nuestros cursos donde te enseñaremos como realizar las imágenes (mejores cámaras y consejos) para obtener los mejores resultados, tanto en fotografía como en video. Y de la misma manera, cuáles son las mejores técnicas de visionado así como cuáles són los mejores programas para cada resultado.
